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El Cine de Danza se presenta como una oportunidad de conservar, cultivar o recuperar nuestra condición de cuerpos sensibles, sin perdernos en la virtualidad de la pantalla.

Dance Cinema is presented as an opportunity to conserve, cultivate or recover our condition of sensitive bodies, without losing ourselves in the virtuality of the screen.

AGOTAR EL CUERPO EMPANTALLADO; UNA OPORTUNIDAD PARA EL CINE DE DANZA

PENSANDO EL CINE DE DANZA #02  

Autora Gabriela Serani

Editora Mayo Rodríguez Baeza

Más de un año y la pandemia del Coronavirus aún parece no querer rendirse. En Chile entramos a una nueva etapa de confinamiento, tanto en la región Metropolitana como en diversas localidades a lo largo de Chile. Ese sentimiento de novedad o curiosidad que quizás producía esta pandemia en sus primeros días, ha sido reemplazado por un clima de gran cansancio y hastío. 

Al considerar las diversas causas de este cansancio generalizado, tendemos, desde la danza, a poner especial atención al Cuerpo, y a las diversas formas en que nos hemos relacionado con el propio y el de otros durante este último tiempo. Algunos dicen estar exhaustos de tener que interactuar con otros cuerpos en pantalla, o incluso de ver en cada conversación o reunión, el reflejo continuo de su propia imagen. Otros sentimos el cansancio físico de vivir con nuestros cuerpos anclados a sillas y escritorios, fijando nuestros ojos a un marco cuyo tamaño no alcanza a ser mayor que el de una tabla de picar. En definitiva, hemos desarrollado la peligrosa habilidad de usar las pantallas para distanciarnos del mundo físico, acercarnos a otros de forma virtual, y accidentalmente, desconectarnos de nuestros propios cuerpos. 

 

A partir de esto pienso que existe una nueva condición de “cuerpo empantallado”, la cual rápidamente hemos tenido que asumir y poco tiempo hemos tenido para cuestionarla. ¿Cuál sería esta condición de “cuerpo empantallado”? Podríamos entenderla, como aquella que asume una persona cuando la imagen de su cuerpo es proyectada en la superficie de una computadora, televisión, etc, en la que se forma una imagen, y en donde esta puede en algunos casos, relacionarse, interactuar y comunicarse con imágenes de otros cuerpos, proyectados en la misma superficie.

La Danza, teniendo por objeto de estudio justamente el Cuerpo y las problemáticas que surgen a partir de este, también ha tenido que aprender a navegar por los caudales del mundo virtual y tratar con esta condición de cuerpo empantallado. En este aspecto, resulta interesante el creciente interés que ha surgido por la videodanza, Danza para la pantalla o Cine de danza, durante esta pandemia. 

Así lo afirma Katrina McPherson, en The International Journal of Screendance:

 

“Un legado inesperado de la pandemia COVID-19 de 2020 puede ser que la Screendance se vuelva más visible, pasando incluso a ser centro de atención, ¿o quizás al menos salir de las sombras? Ciertamente he visto evidencia de esto en términos del número de personas interesadas en aprender sobre este formato. Al comienzo de la pandemia mundial, hubo más de 60 solicitantes, en cuestión de días, para el taller de Screendance que se ofreció en línea. Artistas de Argentina, Chile, Alemania, Rusia, Estados Unidos, Escocia, Inglaterra, se acercaron a participar, contando en sus formularios de solicitud cómo se habían encontrado de repente en casa, lejos de sus habituales espacios creativos y de sus colaboradores, con tiempo en sus manos, debido a que se cancelaron otros trabajos y actividades, y que ahora piensan de manera pragmática sobre cómo podrían hacer, compartir, vender e imaginar la danza, el movimiento, la actuación, en la pantalla y en contextos distintos a los eventos en vivo.” (The International Journal of Screendance 11, 2020, Walking the light: reflections on screendance in a time of pandemic)

Una situación similar surge en Chile cuando el festival de Cine de Danza Bestias Danzantes lanzó la convocatoria “Días y Noches”, la cual se presentó como una “invitación a compartir sensaciones, reflexiones y experiencias acerca de los espacios que hoy recorremos (…) nuestro contexto, lo salvaje o lo doméstico, lo exterior, lo interior (…) lo que ha quedado suspendido”. Llegaron más de 70 obras a nivel nacional, desde el norte, centro y sur del País, mostrando un gran interés por parte de la comunidad artística por usar este formato audiovisual. 

Podríamos preguntarnos, ¿De qué manera el Cine de Danza se presenta, como una oportunidad para desafiar o liberar al cuerpo en su condición de empantallado?

Mientras en muchas actividades la cámara y la pantalla son sólo herramientas necesarias para la transmisión de información y comunicación, el Cine de Danza se presenta como una forma de experimentar con el potencial creativo que presenta la cámara como extensión del cuerpo, y la pantalla como lugar de representación,  escenario o propuesta de mirada. De esta manera el artista incursiona exploratoriamente o exhaustivamente en los recursos que hacen posible tanto el Cine como la Danza (cuerpos, cámara, luces, temporalidad, ilusión, ritmo, etc), jugando con las posibilidades, conversaciones y mixtura que estas los ofrecen. Lo que se deja ver por ejemplo, en la obra "Lívido o la Pausada Palidez del Ser" (Carolina Urrutia, Chile) en donde una pantalla dividida en dos, nos muestra en un lado una performer ejecutando una composición coreográfica, mientras que al otro lado un plano abierto revela el backstage de aquellos mecanismos que hacen posible tanto la coreografía como la ilusión de la primera toma. En este sentido el artista busca agotar no sólo el cuerpo, si no todos los recursos que forman parte de la obra. No nos referimos al agotamiento como al cansancio físico que nombramos al inicio de este texto, sino en parte a aquello que Sergio Rojas (Chile), llama la “voluntad de franquear las representaciones en la representación” (“El arte agotado”).  

La posibilidad de investigar, componer y agotar al cuerpo empantallado, no solo se encuentra en la cámara, si no también en el trabajo de edición, creando realidades que fuera de lo virtual no podrían existir. "Pantalla negra" (Dirección and Choreografía de A. Flores, E. Gonzalez, S. Maze, M. Nuñez, I.Ribeiro), es un buen ejemplo de esto, en el cual imágenes microscópicas se entrelazan con cuerpos humanos, creando una suerte de cuadros en movimiento e imágenes performáticas. También la obra "Cuerpxs Virtuales" (Dirección Malva Sánchez) en donde el trabajo de edición nos presenta cuerpos fraccionados, superpuestos y modificados en un intento por despojarse de cualquier lógica humana. Ambos trabajos toman plena libertad creativa en cuanto a transformar cuerpos y espacios, creando universos y vocabularios particulares que responden a lógicas propias. En este tipo de trabajos, la temática no solo se apoya, sino también surge, a partir de las técnicas utilizadas, haciendo alusión a un universo radicalmente distinto al que conocemos, en donde los cuerpos empantallados viven presos de su virtualización. 

Por otro lado, algunos trabajos utilizan ciertas tomas que invitan a mirar el cuerpo desde un enfoque en particular como es el caso de "Éxodo" (dirección Damian Zamora). La obra nos invita a mirar desde una altura baja en donde todo lo que vemos de un cuerpo, son sus pies. Se ven pies descalzos, pies con zapatos de taco, pies mojados en la ducha, todos persiguiendo un mismo fin: la posibilidad de salir de casa. La obra dirige nuestra mirada de una manera directa, insistiendo siempre en un mismo recurso, la mirada baja. Ya no solo percatamos el "cuerpo empantallado" del performer, sino que además se hace latente la mirada censurada o limitada como espectador, haciendo eco quizás, más allá de la obra misma. 

En definitiva, el Cine de Danza invita a cuestionar nuestras propias maneras de ver no solo la danza, sino el cuerpo empantallado, desafiando de alguna manera al espectador pasivo o consumidor autómata. Acaso somos todos parte del backstage que nos mostraba uno de los trabajos comentados; actores esenciales de la obra, cuyo sentido  termina por completarse una vez que nuestros cuerpos se enfrentan a ella. Por otro lado, este invita también a agotar el "cuerpo empantallado" como recurso, presentándose éste como un nuevo foco de interés para muchos artistas y creadores.  Pienso que en este tiempo de pandemia y particularmente en estos tiempo de confinamiento que vivimos asincrónicamente en muchas partes del mundo, el Cine de Danza se presenta tanto para los artistas creadores como para el resto de la comunidad, como una oportunidad de conservar, cultivar o recuperar nuestra condición de cuerpos sensibles, sin perdernos en la virtualidad de la pantalla. 

 

*Las obras comentadas en este texto pertenecen a parte de la convocatoria Días y Noches llevada a cabo por el Festival de Cine de Danza Bestias Danzantes (Santiago, Chile) e Identidades Festival Internacional de Artes Escénicas en el Desierto de Atacama (Antofagasta, Chile), que invitó a realizadorxs, bailarinxs, coreógrafxs, artistas visuales, músicxs y creativxs a experimentar y compartir sus reflexiones, mezclando cámara, cuerpo y movimiento.

 

La primera edicion fue Días, Noches, La Cocina, La Ventana, La Cama, La Luz. Esta es un archivo de reflexiones en aislamiento de 73 artistas chilenas y chilenos.  73 piezas provenientes desde diversas ciudades del norte, centro y sur de Chile, que reflexionan acerca de las percepciones del tiempo, los sueños, los deseos, así como el territorio que hoy habitamos, sus interpretaciones, dimensiones e imaginaciones, a través de la exploración de cámara, cuerpo y movimiento. 

THE EXHAUSTION OF THE SCREENED- BODY, AN OPPORTUNITY FOR DANCE CINEMA 

THINKING ABOUT DANCE CINEMA #02

Author Gabriela Serani

Editor Mayo Rodríguez Baeza

More than a year and the Coronavirus pandemic still seems not to want to give up. In Chile we are entering a new phase of confinement, both in the Metropolitan region and in various locations throughout Chile. That feeling of novelty or curiosity that this pandemic perhaps produced in its early days has been replaced by a climate of great fatigue.

When considering the various causes of this general tiredness, we tend from dance to pay special attention to the Body, and to the various ways in which we have related to our own, and that of others, during this last time. Some people are exhausted from having to interact with other bodies on the screen, or even from seeing the continuous reflection of their own image on every conversation or meeting. We feel the physical exhaustion of living with our bodies anchored to chairs and desks, fixing our eyes on a frame the size of which is no larger than that of a cutting board. Ultimately, we have developed the dangerous ability to use screens to distance ourselves from the physical world, getting closer to others in a virtual way, and accidentally disconnecting ourselves from our own bodies.

Based on this, I think that there is a new condition of a "screened-body", which we have quickly had to assume and we have had little time to question. What would this "screened-body" condition be? We could understand it, as the one that a person assumes when the image of their body is projected on the surface of a computer, television, etc., in which an image is formed, and where it can in some cases, relate, interact and communicate with images of other bodies projected onto the same surface.

Dance, having as its object of study precisely the Body and the problems that arise from it, has also had to learn to navigate through the flows of the virtual world and deal with this condition of a screen-body. In this regard, the growing interest that has arisen in video dance, Dance for the screen or Dance Cinema, during this pandemic is interesting.

 

This is what Katrina McPherson states, in The International Journal of Screendance:

An unexpected legacy of the 2020 COVID-19 pandemic may be that screendance becomes more visible, shifting if not into the limelight, then perhaps at least out of the shadows? Certainly, I have seen evidence of this in terms of the numbers of people interested in learning about the form. Early in the global pandemic, there were over 60 applicants in a matter of days for my screendance workshop offered on-line. Artists reaching out to participate from Argentina, Chile, Germany, Russian, the USA, Scotland, England, telling on their application forms how they had found themselves at home, away from their usual creative spaces and collaborators, with time on their hands, due to other work and activities being cancelled, and thinking pragmatically now about how they might make, share, sell and imagine dance, movement, performance, on screen and in contexts other than live events. (The International Journal of Screendance 11, 2020, Walking the light: reflections on Screendance in a time of pandemic)

A similar situation arises in Chile when the Bestias Danzantes Dance Film Festival launched the call "Days and Nights", which was presented as an "invitation to share sensations, reflections and experiences about the spaces that we visit today (...) our context, the wild or the domestic, the exterior, the interior (…) what has been suspended ”. More than 70 works arrived nationwide, showing great interest on the part of the artistic community to use this audiovisual format.

We could ask ourselves, In what way is Dance Cinema presented as an opportunity to challenge or liberate the body in its condition as a screen? 

While in many activities the camera and the screen are only necessary tools for the transmission of information and communication, Dance Cinema is presented as a way of experimenting with the creative potential presented by the camera as an extension of the body, and the screen as a place. representation or stage. In this way the artist exhaustively ventures into the resources that make possible both Cinema and Dance (bodies, camera, lights, temporality, illusion, rhythm, etc.), playing with the possibilities that they offer us. What can be seen, for example, in the work Lívido o la Pausada Palidez del ser, (direction Carolina Urrutia) where a screen divided in two shows us on one side a performer executing a choreographic composition, while on the other side an open plane reveals the backstage of those mechanisms that make possible both the choreography and the illusion of the first take. In this sense, the artist seeks to exhaust not only the body, but also all the resources that are part of the work. We are not referring to exhaustion as the physical exhaustion that we named at the beginning of this text, but in part to what Sergio Rojas calls the “will to overcome representations in representation” (“El Arte Agotado")

The possibility of investigating, composing and exhausting the enclosed body is not only found in the camera, but also the editing work, creating realities that could not exist outside of the virtual. Pantalla Negra (Direction and Choreography by A. Flores, E. Gonzalez, S. Maze, M. Nuñez, I.Ribeiro), is a good example of this, in which images from microscopic shots are intertwined with human bodies, creating a kind of moving pictures and performative images. Also the work Cuerpxs Virtuales (direction Malva Sánchez) where editing work presents us with fractional, superimposed and modified bodies in an attempt to shed any human logic. Both works take full creative freedom in terms of transforming bodies and spaces, creating particular universes and vocabularies that respond to their own logics. In this type of work, the theme is not only supported but also arises from the techniques used, alluding to a radically different universe from the one we know, where the screen bodies live imprisoned by their virtualization.

On the other hand, some works use certain shots that invite us to look at the body from a particular perspective, such as Exodus (direction Damian Zamora). The work invites us to look from a low height where all we see of a body are its feet. You can see bare feet, feet in high heels, wet feet in the shower, all pursuing the same goal: the possibility of leaving the house. Our gaze is directed in a direct way, always insisting on the same resource, lowering gaze. The work makes us question not only the screen body of the performer, but also makes us realize an imposed and limited gaze as spectators, echoing beyond the work itself.

In short, Dance Cinema invites us to question our own ways of seeing not only dance, but also the screen-bound body, challenging in some way the passive spectator or automaton consumer. Perhaps we are all part of the backstage that one of the commented works showed us; essential actors of the play, whose meaning ends up being completed once our bodies face it. On the other hand, it also invites us to exhaust the bogged-down body as a resource, presenting itself as a new focus of interest for many artists and creators. I think that in this time of pandemic and particularly in these times of confinement that we live asynchronously in many parts of the world, Dance Cinema is presented both for creative artists and for the rest of the community, as an opportunity to conserve, cultivate or recover our condition of sensitive bodies, without losing ourselves in the virtuality of the screen.

* The works discussed in this text belong to Dias and Noches call out, carried out by the Bestias Danzantes Dance Film Festival (Santiago, Chile) and Identidades International Festival of Performing Arts in the Atacama Desert (Antofagasta, Chile), which invited filmmakers, dancers, choreographers, visual artists, musicians and creatives to experiment and share their reflections, mixing camera, body and movement.

 

Its first edition was Dias, Noches, La Cocina, La Ventana, La Cama, La Luz. This is an archive of reflections in isolation of 73 Chilean artists. 73 pieces from various cities in the north, center and south of Chile, which reflect on perceptions of time, dreams, desires, as well as the territory we inhabit today, its interpretations, dimensions and imaginations, through exploration of camera, body and movement. 

 

 

Gabriela Serani (Chile) realiza sus estudios de danza contemporánea en Trinity Laban Conservatoire of Music and Dance en la ciudad de Londres, completando un Postgrado de Performance en London Contemporary Dance School. Trabaja como bailarina, coreógrafa y docente, mostrado sus obras en Singapur, Tailandia, Zagreb, UK y Chile. Actualmente radica en Chile donde ha realizando colaboraciones con Joel Inzulza y Cia, Fundacion Mustakis, Centro Nave, Balmaceda Arte Joven, José Vidal y Cia entre otros. Como docente se especializa en la técnica Flying Low y Passing Through, enseñando a lo largo de Chile.

Gabriela Serani (Chile) studied contemporary dance at Trinity Laban Conservatoire of Music and Dance in the city of London, obtaining a Postgraduate Certificate in Performance at London Contemporary Dance School. She has worked as a dancer, choreographer and teacher, showing some of her works in Singapore, Thailand, Zagreb, UK and Chile. She currently lives in Chile collaborating in projects Joel Inzulza y Cia, Mustakis Foundation, Centro Nave, Balmaceda Arte Joven, José Vidal y Cia among others. As a teacher she specializes in Flying Low and Passing Through. 

​ÉXODO (Santiago, Chile)

Dirección Direction Damián Zamora

Coreografía Choreography Fernanda Cancino

Intérpretes. Performers Damián Zamora, Camilo Saldívar y Fernanda Cancino.

Diseño Sonoro. Sound Design Pablo Maldonado

LÍVIDO O LA PALIDEZ DEL SER​ (Santiago, Chile)

Dirección & Coreografía  

Direction & Choreography

Carolina Urrutia

Intérpretes Performers Sofía Bahamonde, Daniella Santibáñez, Carolina Urrutia.

Edición Edition Moisés Sepúlveda, David de Flores

Pantalla Negra 3 - AGUSTÍN FLORES-MUÑOZ.

PANTALLA NEGRA​ (Puerto Montt & Santiago,Chile)

Dirección & Coreografía

Direction & Choreography

Agustín Flores, Esteban González, Sebastián Maze, María de la Luz Núñez, Isabela Ribeiro

Intérpretes. Performers Agustín Flores-Muñoz

Diseño Sonoro. Sound Design Esteban González

CUERPXS VIRTUALES (Santiago, Chile)

Dirección Direction Malva Sánchez

Intérpretes Performers Emaus Quilodrán y Malva Sánchez

Cámara Camera Mara Clerc

Diseño Sonoro Sound Design Vicente Salazar

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Dance Cinema: The Beginning of the Moving Image

CINE DE DANZA: INICIOS DEUN CRUCE ENTRE IMAGEN Y MOVIMIENTO